ENTRENAMIENTO IRON MAN

Este tipo de competición Hombre de acero, recibe este calificativo por la severidad de sus pruebas y más aún del aguante que debe lograr cada atleta.

Es considerada para muchos la prueba más exigente y dura del mundo. 3.9 kilómetros en mar abierto, 180 kilómetros en bicicleta y un maratón de más de 42 kilómetros, todo esto entre 10 y 15 horas.

Se debe tener una base atlética considerable como para retar una prueba de esta naturaleza, lo recomendable es iniciar un entrenamiento previo como de 20 a 24 semanas.

Mezclar todas las disciplinas de la competición pero con muy bajo impacto, por ejemplo de la semana 1 a la 4, solo realizar caminatas, si es por montaña mucho mejor, nadar unos 20 minutos diarios y montar bicicleta de montaña de 45 a 60 minutos.

Dedicar unas 2 horas al gimnasio sin repetir 2 músculos en dos días consecutivos y de esta forma no fatigar ningún musculo para evitar lesiones o contracturas leves.

Estas 4 semanas las llamaremos adaptación.

Entre la semana 5, 6 y 7 se llamara periodo de carga donde la natación tomara prioridad en donde habrá la inclusión de carreras largas de trote y de bicicleta sin dejar de lado la alternabilidad entre bici de montaña y bici de carrera.

En la semana 8, se mantendrá el entrenamiento solo que esta semana debe contar con 2 días de descanso absoluto, en las semanas 9, 10 y 11 realizar mediciones como por ejemplo metas de natación de 1000 metros recorridos, sin abandonar las marchas y la bici, trabajando netamente en ayunas.

La semana 12 de bajo impacto y también dedicar en su totalidad 2 días al reposo total, siguientes 3 semanas, serian de prioridad bici, repartiendo en 50% de bici entre montaña y carrera, 30% natación, 15% de caminata, trote y carrera, y 5% de gimnasio.

En la semana 16 tomar 2 días de reposo total, pero en esta semana trazar rutas de media maratón para empezar a fondear en la especialización del trote de competición. La semana 17, 18 y 19 lo vital es entrenar la carrera o maratón incluyendo hora y media de recorridos en bici, haciendo carreras largas y manteniendo un ritmo competitivo.

En la semana 20, empezar a romper marcas tanto en tiempo como en distancia e ir incrementándolas a medida de la proximidad de la carrera.